martes, 28 de mayo de 2013

Jueces al rescate

Acabo de ver la entrevista que ayer le hizo Jordi Evole al juez Gómez Bermúdez en su programa de La Sexta. Pongo el enlace aquí para el que lo quiera ver (porque no se cómo insertarlo como vídeo en el post, no se si es legal, y ahora mismo no tengo ganas de pararme a averiguar ninguna de las dos cosas, la verdad).


Para el que no lo sepa, este fue el juez que instruyó la causa de los atentados del 11M, la del YAK-42, ha sido presidente de la Audiencia Nacional hasta hace poco, y el juez que (dicen) el PP ha intentado evitar a toda costa (y se han salido con la suya) en el tema de los papeles de Bárcenas. La verdad es que la entrevista me ha sorprendido muy gratamente. El hombre parece una persona cabal, bien formada e informada, y creo que no se ha cortado ni un pelo y ha respondido lo que realmente pensaba a las preguntas del entrevistador. Cosa bastante poco habitual en estos tiempos que corren.

Esta entrevista me ha hecho recuperar un poco de fe en los jueces, y en la teórica separación de poderes. En un país donde ya estamos acostumbrados a que haya jueces etiquetados como "conservadores" y "progresistas", y donde se habla abiertamente de cómo los dos grandes partidos se reparten sus nombramientos en todos los tribunales, donde estamos hartos de ver tejemanejes y trapicheos para que Fulano no sea imputado o para que se archive la causa contra Mengano... escuchar hablar a este hombre, junto con otros hechos acaecidos recientemente, como el empeño del juez Castro por imputar a la infanta tratando de hacer un poco real eso de que todos somos iguales ante la ley, le hacen a uno tener un poquito de esperanza. Porque como bien dicen en la entrevista, los jueces son la última esperanza del ciudadano frente a los abusos de los poderosos: en un país donde los jueces están totalmente manipulados, estás vendido.

Mención aparte merece un tema que le han sacado en la entrevista, y es el de los "jueces estrella", en clara referencia a Garzón. Parece que todo el mundo tiene a este hombre en la piqueta porque, dicen, le gustaba demasiado salir en los telediarios y en los titulares de prensa. Y yo digo, ¿cual es el puto problema? Mientras el hombre haga bien su trabajo y meta a los malos en la cárcel por mi puede llamar a la prensa cada vez que pise la calle, como la Pantoja... Oye y si el tío ha sido felicitado y odiado a la vez por PP y PSOE (el PP lo quería mucho por lo de los GAL y cuando perseguía etarras como un bulldog, al PSOE empezó a caerle bien con lo de Pinochet y les dio la alegría padre con la Gürtel) es porque estaba haciendo las cosas bien. Hasta que le quiso meter mano al franquismo, que ahí ya tocó demasiado la fibra y... bueno, ya sabemos cómo acabó. Por cierto, Evole también le hizo una muy buena entrevista, para el que le interese.

Por último me gustaría comentar un poco otro momento del programa donde aparece Pedro J. Ramírez (para los menos informados, el director del periódico El Mundo) atacando directamente a este juez por la sentencia del 11M. Hay 16 jueces convencidos de que ETA no tuvo nada que ver con los atentados, pero el tipejo este sigue erre que erre con la puta teoría de la conspiración. 16 jueces, pero sólo ataca a este; se ve que no le gustan los calvos al hombre. No duda en mentir y manipular lo que haga falta (y siendo director de periódico puede mentir y manipular mucho) para vender más periódicos y para que la gente se trague su versión de todo, para hacer que él se sienta importante. Y todo sabiendo que mentiras de ese calibre desde el medio que controla, pueden hacer mucho daño a la sociedad. En fin, que lleva tiempo haciendo méritos para que lo saque de mi lista de gente a la que habría que arrojar en mitad del océano en una balsa hinchable pinchada -en la que estaba junto a personajes tan variopintos como Melendi, Coti, la familia real, o todos los comentaristas deportivos de Cuatro, entre muchos otros-, y lo ponga en mi (mucho menos concurrida) lista de gente a la que habría que meter la cabeza en un cubo lleno de su propia mierda y no sacarla hasta que deje de patalear, en la que estaría muy bien acompañado por su colega Fede Jiménez Losantos y por "monse" Rouco Varela y todos sus amiguetes de la conferencia episcopal.

domingo, 28 de abril de 2013

50 chascos sobre Grey


Hoy quiero compartir en este mi rinconcillo de la web las impresiones de mi media costilla, María, tras leerse el dichoso libro de Grey. Tras escuchar su opinión, le sugerí que lo pusiera por escrito porque me pareció muy interesante, así que aquí está:

Debo reconocer que no he terminado de leerlos. No he podido. Debo reconocer también que lo empecé sin muchas ganas. Cuando todo el mundo me recomienda encarecidamente que haga o vea algo, desconfío. Llamadme rara, que puede ser, pero aumentan tanto mis expectativas que suele decepcionarme. Cuando vi el revuelo que el libro había creado a mi alrededor, se me quitaron las ganas. Llamadme snob, o decidme que me gusta ir a contracorriente, yo qué sé, igual sí. Pero la curiosidad (tres generaciones diferentes no hablaban de otra cosa) terminó superando a mi parte reacia y me decidí. Sería una nueva "greylieber"... O eso creía yo...
Veamos (advierto, si no has leído el libro allá van algunos spoilers, no sigas!). Chica virgen encuentra Adonis millonario aficionado al sadomaso y a salirse siempre con la suya. Este chico tuvo una infancia traumática y fue iniciado en el mundo de las esposas y fustas en su más tierna juventud, y todas sus relaciones van con un contrato de sumisión por delante. Peeeero, conoce a la chica virgen y empieza a sentir cosas que nunca ha sentido. Llega el amor...
Si me lo hubieran contado así me hubiera resistido aún más a leerlo... Pero, vayamos por partes:
- chica virgen: bien, una fantasía sexual como otra cualquiera, aunque en un libro en principio escrito para chicas no se donde encaja ese morbo, pero, oye, para gustos los colores...
- un adonis: obvio. No vamos a engañarnos, por mucho que queramos evitarlo, la primera impresión que tenemos de alguien nos entra por la vista. Lo del interior está muy bien, pero si nos metemos en una fantasía sexual el chico será guapo, tendrá ojazos, estará bien dotado... Dejemos el vello y la barriguita para la vida real...
- millonario: genial. Siempre que eso no implique que crea que todo de consigue a base de talonario, o ¿desgraciadamente eso es así?
- sadomaso: oye, me parece perfecto. Soy partidaria de que cada uno en el ámbito del sexo haga lo que le de la real gana, siempre con la condición de que las personas implicadas estén de acuerdo, y creo nadie ajeno debe juzgarlas. Para mi la libertad sexual o en cualquiera de sus contextos es básica, siempre que no interfiera en la de los demás.
- le gusta salirse con la suya: esto ya me gusta menos, y es quizá el punto que me hizo pensar si nadie excepto yo se daba cuenta de eso o es que esa parte solo estaba en mi libro... Ni una referencia de toda la gente que conozco sobre cómo sabe dónde está en cada momento, sobre los billetes de avión, sobre la compra de sus fotos en la galería de arte (solo he podido llegar hasta aquí en el segundo libro...), sobre como le dice "nos vamos" y es nos vamos... Igual os parece una tontería, es solo una ficción... Pero me pregunto si un chico feo y sin dinero intentara controlarla de esa forma, igual se le pasaba por la cabeza denunciarlo por acoso... Y es aquí donde me surgió el gran dilema por el libro: para mi intenta hacernos ver que esa obsesión por saber donde esta, ese control, eso celos... son una señal de amor, y eso me da miedo.
Lo se, es un libro, todos entendemos que no es real. De acuerdo. Yo veo muchas series de "nenas" en los que los cánones de independencia e igualdad de la mujer no siempre se respetan. O películas de chico encuentra a chica en circunstancias superrománticas y se enamoran y se casan y son felices y comen perdices. Nada de eso es real así tal cual. Ni el amor, ni la amistad ni la vida es perfecta, tiene momentos maravillosos y otros no tan buenos. Un poco de ficción no hace daño a nadie, y soy la primera que disfruto con los cuentos de hadas príncipes y Princesas. Grey es un cuento más, así que, ¿por que no tratarlo como tal? Pues no lo sé, la verdad, pero a medida que leía el libro más claro lo tenía: no me gusta pensar que el precio que "debo pagar" por tener un chico guapo, rico y bueno en la cama es alguien que me controle de esa manera. Intenté verlo desde otros puntos de vista, pensar en que vieron las que me lo recomendaron, fantasear con alguien así... Pero siempre me venía lo mismo a la cabeza, no lo puedo evitar: obseso del control. Para mi no es romántico que sepan siempre donde estoy porque me vigilen, y no porque yo se lo diga. Que compren mis fotos para que nadie más las vea, sino porque le gusten tanto que quiera tenerlas, irme de una fiesta porque mi "hombre" esté celoso de quien la organiza, sino porque esté cansada y me apetezca volver a casa. Así soy yo. Después de esos detalles no pude disfrutar del libro como se supone debería haberlo hecho. Así que lo dejé. Por lo demás, una historia de amor, con pinceladas de sexo, me parece una gran idea. No sólo se comen perdices... Pero nunca bajo la mirada de alguien que te controla, porque eso no suele llevar a nada bueno.
El otro punto de conflicto para mi es el rollo "él cambia porque se está enamorando, hace cosas por ella que antes no hacía...". Genial, el amor te hace replantearte muchas cosas, pone tu vida patas arriba y te lleva a hacer lo que nunca habías hecho o incluso nunca habrías pensado que harías. El amor es maravilloso. Hasta aquí, estoy totalmente de acuerdo. Pero... Tengo un pero, si. Bajo mi humilde impresión, ella cree que puede cambiarlo. Y ahí está mi problema: esa manía que tenemos de creer que podemos cambiar a alguien por amor, que las cosas que no nos gustan cambiarán... Uno no debe intentar cambiar a alguien, uno cambia porque cree que será mejor con el cambio, pero no para la otra persona, sino para sí mismo.

Quizás esto solo lo haya visto yo, porque ninguna de las lectoras que conozco me lo ha comentado. Igual he ido demasiado lejos, y lo que debía ser una lectura relajada y con un toque picante se me ha ido de las manos, y del tema... Si sólo lo veo yo... Esta claro que la rara soy yo.... Igual no era el momento de leerlo, o quizás no es mi tipo de lectura, todo puede ser. Seguiré hablando sin total conocimiento de causa mientras que no me los termine de leer todos... Pero me temo que en este caso voy a quedarme siendo un poquito ignorante...

martes, 9 de abril de 2013

Niños jugando a la muerte






Un video espeluznante, no por lo que se ve, sino por lo que significa. Una prueba más de que el mundo se ha convertido en un montón de mierda. En Afganistán los niños no juegan a las canicas, ni al trompo, no juegan a ser caballeros con espadas de madera; juegan al terrorista suicida, que se despide de su familia, y corre a inmolarse llevándose a unos cuantos enemigos occidentales por delante. Lo peor de todo, es que seguramente sea algo tan natural en sus vidas que lo ven como algo "jugable". ¿Cuántos de ellos terminarán jugándolo de verdad cuando sean mayores?

sábado, 16 de marzo de 2013

No pinta bien, no...

Hace poco pudimos asistir a uno de esos eventos que deberían ser una fiesta de la retórica y una lucha con la oratoria política como arma, pero que se han convertido en un espectáculo bochornoso en el que lo que prima es la desvergüenza, la hipocresía y el descaro de los participantes y la vergüenza ajena que produce en los que tienen estómago para aguantarlo: el debate sobre el estado de la nación.

Después del evento, la valoración de los líderes de los dos partidos mayoritarios ha caído a mínimos históricos, incluso entre sus votantes. Si a alguien le ha sorprendido esto, es para que se lo haga mirar... Y es que el panorama político en España es desolador. Más o menos a la altura de lo que se ve en Italia, donde Berlusconi -con un par- se ha vuelto a presentar y ha obtenido un resultado notable, a pesar de haber estado imputado hasta en escándalos de corrupción de menores. Ahí es nada.

Volviendo al terreno patrio, dicen las encuestas que ha salido especialmente malparado Rubalcaba, siendo el peor valorado entre sus propios votantes. Yo no vi su discurso, pero no me extraña, tampoco. Lo del PSOE es para que se lo hagan mirar también. Si algo bueno ha tenido esta crisis es que ha servido -al menos a mí- para desenmascarar a este partido que se llama a sí mismo socialista, pero que no duda en aplicar políticas económicas que perjudican a la mayoría y favorecen al oligopolio de turno. Un partido que sólo se pone de acuerdo con la oposición para tumbar la ley de transparencia y para incluir un artículo en la constitución que dice que hay que pagarle al banco antes que procurar camas libres en el hospital o que pagarle la jubilación al abuelo. Muy socialista todo. Y luego está su líder, Rubalcaba, un hombre de cara afable con hechuras de Sr. Burns mediterráneo, un hombre que destila carisma por los cuatro costados... pfffff madre mia. Deberían recetar sus discursos en vez de valiums. Aún no me explico como ha sido capaz de conservar el poder dentro del partido, porque tiene menos credibilidad política que el Chiquilicuatre. Un tipo que ha formado parte de todos los gobiernos socialistas desde los tiempos de Felipe, no puede venir ahora a recetar cosas que él no hizo cuando estaba en el poder. Vale, él no era el presidente, pero qué, sólo nos acordamos de que hay que revisar el concordato con la iglesia cuando estás en la oposición y no cuando eres ministro o vicepresidente, no? Venga ya. Si me engañas una vez, la culpa es tuya; si me engañas dos, la culpa es mía. Hasta que no haya un cambio radical en la cúpula del partido, creo que estos lo van a tener bastante complicado.

Luego está Rajoy. Y éste sí que tiene carisma, pero gallego, eso sí. Un hombre capaz de decir cosas como "a veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión, y eso también es una decisión". Con dos cojones. Yo pensaba que los políticos estaban ahí para eso, para tomar decisiones. No se de dónde habré sacado esa idea loca. Y lo de su partido ya clama al cielo. No me extiendo mucho porque no me quiero ir a la cama con una úlcera y porque después de un año en el gobierno ya sabemos de sobra como funciona este partido "incompatible con la corrupción". Sólo dos cosas: ojalá Bárcenas -uno de los mayores sinvergüenzas que ha parido madre, que hasta ha tenido los santos cojones de apuntarse para cobrar el paro después de su despido (?) con indemnización simulada y en diferido, y después de sus millones en Suiza... en fin- termine tirando del todo de la manta y se descubra cómo de grande es todo el pastel. Y que ojalá la Espe le eche lo que le tiene que echar y funde su propio partido, para que la gente de derechas -si hijos, tiene que haber de todo en la viña del señor- tenga más opciones que votar y podamos terminar con esa cosa del "tengo que votar a estos para que no salgan los otros".

Algunos dirán que una buena alternativa a estos dos es UPyD. Hombre, una alternativa es, pero que sea buena todavía está por ver. Cuando leí su programa antes de las pasadas elecciones quedé bastante confuso, pero a medida que han ido ganando popularidad creo que ya lo tengo más claro. UPyD es un partido que no tiene un posicionamiento político, y que juega a decir lo que ellos creen que la gente quiere oir, sin hacer enfadar a nadie, para recoger los votos de los descontentos de un lado y de otro. Más radicales que Mayor Oreja con el tema de ETA, pero proponiendo en el congreso ideas cogidas del movimiento 15M. Defienden las corridas de toros como cultura nacional y apoyan al movimento de liberación saharaui. Un poco raro no? Diría que son un poco veletas, moviéndose según sopla el viento. Yo conozco uno que era muy fan del Che, y en las últimas votó a Rosa Díez. Con este panorama, entiendo su confusión. Para aclarar un poco, os remito a este artículo. Tampoco se puede decir que Rosa esté engañando a nadie. En la entrevista que le hizo Jordi Évole lo dejó clarísimo: hará lo que haga falta, de derechas o de izquierdas, para rapiñar votos. Yo personalmente preferiría que quien gane las elecciones tenga unos principios sólidos, pero bueno, todo lo que sea quitarle votos a los dos grandes, bien estará.

Por último tenemos al otro "histórico": Izquierda Unida. Pobrecitos, más bien deberían llamarse Izquierda Desunida, porque a pesar de ser un partido pequeño, no se libran de las luchas a muerte por cualquier mísero puesto de responsabilidad que haya, y si no que se lo cuenten a Llamazares. Nunca se han comido una rosca electoral, llevan muchos años apagándose lentamente, devorados por el bipartidismo. Hasta ahora, que casi han doblado su peso en el congreso, aunque éste sigue siendo casi insignificante. Han ganado muchos votos, pero muchos menos de los que cabría esperar dadas las circunstancias sociales y políticas. Llevan la etiqueta de "comunistas", lo que en nuestro país es un estigma gracias a los 40 años de dictadura franquista, y les opone frontalmente a un tercio de los votantes. El partido comunista se legalizó durante la transición porque no se podía permitir que hubiera un partido ilegal de cara a la galería internacional y a las perspectivas de integración en Europa, pero la ley electoral se diseñó para asegurarse de que nunca tuvieran peso político real. Cuando Julio Anguita se retiró, perdieron el rumbo y todavía no lo han vuelto a encontrar. Ahora cualquier cosa que proponen es recibida con suspicacia, ignorada en el mejor de los casos o atacada furiosamente al grito de "iros a Cuba" en el peor. Les deseo lo mejor, porque creo que la salida a la crisis está a la izquierda, pero deben empezar por buscar un líder carismático y un discurso más adaptado a estos tiempos que sea capaz de convencer a la gente. Pero lo veo jodido. Los movimientos sociales espontáneos, 15M y demás, que aunque se llaman apolíticos proponen cosas que en su mayoría son de izquierdas, les han pasado por encima, y han aglutinado mucha gente. Ahora cuando IU propone algo parece que está intentando rapiñar votos entre los descontentos de las asambleas.

En fin, este es el retrato que yo pinto, a grandes rasgos, sobre la situación política española (dejando fuera a los nacionalistas y a los partidos realmente minoritarios). Parece que lo veo todo muy negro, y es que lo está. Pero la esperanza es lo último que se pierde, y aunque cada vez que recuerdo las mayorías de Camps, o veo los números en las encuestas de intención de voto al PP después de todo lo que ha caído, me sube la tensión, parece que cada vez hay más gente que se ha dado cuenta de que las cosas que hacen "los de arriba" realmente afectan a sus vidas, y de que hace falta un cambio. Y eso ya es algo.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Qué gran país...

Hoy he visto en su cuenta de twitter que Arturo Pérez-Reverte, -autor que admiro y respeto y que salvo excepciones, suele decir cosas bastante sensatas-  en una de las conversaciones que mantiene allí de cuando en cuando, empezaba una serie de twits y retwits mencionando las cosas buenas que tiene España y por las cuales deberíamos sentirnos orgullosos y agradecidos. Supongo que pretendía con esto salir un poco de la tónica reinante en el ánimo de la gente, la del "la cosa está fatal", "somos lo peor", etc.

Salvando las distancias con aquel infame anuncio de Campofrío en el que el payaso Fofó nos instaba a estar orgullosos de cosas como que haya abuelas que mantienen con su pensión a toda la familia o que los jóvenes universitarios tengan que emigrar para tener un futuro -manda cojones la cosa...-, don Arturo mencionaba cosas que por un momento me han subido el ánimo.


Seguía mencionando personajes, hechos y cosas. La Alhambra, la paella, el jamón, los vinos, Ramón y Cajal, Blas de Lezo, Numancia, Bailén, Lepanto, el Prado, Cervantes... "Joder, cuánta razón", pensé. Nuestra historia -con sus luces y sus sombras- es vasta y rica, muy rica. Aunque la ignorancia unas veces y nuestro genético afán por echarnos mierda encima y apuñalarnos por la espalda la mayoría de las demás, nos impidan verlo. Por pocos sitios han pasado tantas culturas distintas como por nuestra península, y cada una de ellas fue dejando una huella cultural que, para bien o para mal, nos hace ser como somos. Tenía razón don Arturo: tenemos motivos para estar orgullosos, o al menos para no achantarnos ante nadie cuando se pongan a presumir de país. Qué de cosas buenas tenemos... fuá...

Luego caí en la cuenta de lo lejos que estoy de mi país, y de por qué. Recordé que he tenido que emigrar lejos de España en busca de un futuro que allí se me negaba, huyendo de la condena a la precariedad o al paro. Recordé cómo ahora sufro viendo desde la distancia cómo los infames gobernantes se dedican activamente a destruir el sistema de salud pública, privatizando hospitales que pasan a manos de la empresa del cuñado o el marido de alguien. A desmantelar la ya maltrecha educación pública, fomentando una educación privada que está en su mayor parte en manos de la Iglesia. A controlar para su beneficio todos los estamentos del poder, los medios de comunicación -manipulando impune y descaradamente las televisiones públicas-, y la judicatura -nombrando jueces a dedo, con cuotas de reparto para un partido y otro incluídas-. Contemplo con estupor cómo aparece un caso de corrupción detrás de otro, poniendo de manifiesto cuánto nos han robado, directa e indirectamente, dando contratos pagados con dinero público a los amiguetes. Y llevan haciendo eso 30 años. La mierda le llega al cuello hasta al rey, nuestro campechano Juancar. Y no dimite ni dios. Y mienten y vuelven a mentir, y se quedan tan anchos. Y los que no, callan, porque tienen lo suyo que tapar. Y los demás tratando de pillar votos como sea en esta marea de indignación. Qué grande España, eh?

Pero lo peor de todo, lo que me parte el alma, es ver que hay gente a la que todo esto le parece bien. Había que hacerlo, que no se hubieran comprado el BMW, para que roben que me robe el mío... bla, bla, bla. ¿Cómo se puede ser tan corto de miras, joder? Esa gente que en seguida te replican con un "pues anda que los otros..." o un "si no te gusta vete a Cuba" -demostrando que la frontera que separa la estupidez supina y la maldad absoluta es tan fina que llegan a mezclarse- o mi favorita: "...eh eh, que los republicanos en la guerra también mataron" -caso real que me pasó y que no respondí porque aún no entiendo qué tiene que ver con lo que estábamos hablando-. Esa gente, es la que me pone enormemente triste. Me pone malo, porque me recuerda a aquello del ¡Vivan las caenas!, el grito del pueblo cuando restauraron el absolutismo en la persona de Fernando VII, el rey más nefasto -y un grandísimo hijo de puta- que hemos tenido. No sabían la que se les venía encima, ni la que nos echaban, porque todavía estamos arrastrando las consecuencias que tuvo aquello, ninguna buena...

En fin. Que muy grande España, señor Reverte, no se lo discuto. Pero siempre terminamos con lo mismo: lo que podríamos ser... si no fuera por esta gentuza...